

El Camino de la Cruz
Siguiendo a Jesucristo, formando discípulos y transformando vidas a través de una fe viva y una comunidad de gracia en México.
Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame. Luc 9:23
QUIENES SOMOS
Nuestra Historia
Nuestra historia comenzó en 2012, cuando un pequeño grupo de creyentes se reunió en Guadalajara, Jalisco, inspirado por la visión y enseñanza del Pastor Hugo Ramírez Zafra. Tras su partida, surgió el compromiso de preservar y continuar el llamado que Dios había puesto en su corazón: formar discípulos, preparar ministros y edificar una iglesia fundamentada en las Escrituras. Desde entonces, hemos trabajado para desarrollar espacios de enseñanza, capacitación y crecimiento espiritual, manteniendo vivos los principios de fe, servicio y santidad que marcaron su ministerio. Hoy, Iglesia Cristiana El Camino de la Cruz continúa avanzando con el propósito de transformar vidas, fortalecer familias y proclamar el evangelio de Jesucristo, confiando en Dios para seguir cumpliendo esta visión.
Pastor Juan Horta Ávila - Director General Vitalicio


Pastor Hugo Ramírez Zafra.
Fundadores
Nuestros fundadores, el Pastor Juan Horta Ávila y la Pastora Lucía Ángeles López, respondieron al llamado de Dios con fe, dedicación y un profundo amor por Su obra. El Pastor Juan Horta Ávila fue un instrumento fundamental en el establecimiento de Iglesia Cristiana El Camino de la Cruz, dejando un legado de servicio, enseñanza y compromiso con el evangelio. Junto a la Pastora Lucía Ángeles López, contribuyó al desarrollo y fortalecimiento de la congregación, edificando una comunidad centrada en Cristo, comprometida con la enseñanza de la Palabra de Dios, el discipulado y la transformación de vidas. Como parte de esta visión, impulsó también el proyecto del Instituto Zafra de Formación Ministerial (IZFM), con el propósito de capacitar y preparar líderes y ministros para el servicio cristiano.


Misión y visión claras
Llevar esperanza activa
Formar vidas comprometidas
Llevar el evangelio hasta el último rincón de nuestra tierra, alumbrando en medio de las tinieblas, proclamando libertad, sanidad y restauración por medio de Jesucristo.
Formar hombres, mujeres y familias comprometidos con Dios, siguiendo las huellas de Jesucristo por el camino de la cruz y sirviendo con amor.
Valores que nos guían
Caminamos bajo principios firmes que transforman nuestras relaciones diarias y fortalecen la vida comunitaria.
Amor
Respeto
Comprensión
Comunicación
Acompañamos con gracia y empatía los procesos individuales de restauración, ofreciendo un refugio seguro para sanar y crecer juntos.
El motor de nuestra fe, reflejado en el servicio desinteresado, el cuidado mutuo y el apoyo constante a cada familia.
Honramos la historia de cada persona, reconociendo su valor único ante Dios en un ambiente seguro y de mutua aceptación.
Fomentamos el diálogo honesto y la enseñanza bíblica clara para construir relaciones duraderas, sanas y centradas en la verdad.
